Lisboa

El encanto de la melancolía.

La ciudad entre colinas ofrece un espectáculo no sólo de construcciones antiguas que se divide entre catedrales, monasterios y magníficos museos donde la historia está viva y se vuelve tangible; es la vida que los lisboêtas le imprimen a sus callejones antiguos, que trascurre entre aromas exquisitos y que se inmortaliza en la voz de los fadistas, aquellos intérpretes del fado, el modo de canto portugués melancólico por excelencia.

Una ciudad tan rica en cultura que cada taxi ostenta versos de Fernando Pessoa para recibir a cualquier paseante. Su escultura adorna uno de los puntos turísticos por excelencia donde muchos paseantes de preguntan ¿quién es ese hombre con el que todos se fotografían en el café A Brasileira? A sólo unos pasos se encuentra la librería más antigua del mundo, la Bertrand que por supuesto le hace homenaje al poeta ilustre en una de sus vitrinas de manera permanente.

Lisboa también tiene historia para devorarse —literalmente. Nada menos puede esperarse de un lugar que presume de ofrecer 365 recetas distintas para preparar bacalao. Entre tragos de vinho verde la vida se disfruta con odas al pescado representadas por la caldeirada, las pataniscas o el bacalhau com natas. Como dulce final, la parada por unos pastéis de belém de la Antiga Confeitaria de Belem ha cumplido los antojos de los paseantes desde 1837.

 

No Replies to "Lisboa"

    Leave a reply

    Your email address will not be published.